jueves, 15 de enero de 2009

UN BUEN CATÓLICO

Un hombre mayor italiano que vivía en las afueras de Monte Cassino fue a la iglesia local a confesarse. Cuando el sacerdote abrió el tablero del confesonario, el hombre dijo: "Padre... durante Segunda Guerra Mundial, una mujer bonita golpeó en mi puerta y me pidió que la escondiera del enemigo (era judía). Así que yo la escondí en mi ático." El sacerdote contestó: "¡Esa fue una cosa maravillosa que usted hizo! Usted no tiene la necesidad de confesar eso." "No Padre, es quella empezó a agradecerme con "favores sexuales". El sacerdote dijo: "Estando en gran peligro y bajo esas circunstancias, dos personas pueden ser muy tentadas a actuar así. Pero si usted lo siente verdaderamente, usted está perdonado de hecho. "Gracias, Padre. Ésa es una gran carga que saca fuera de mi mente. Pero yo tengo una pregunta más." "Y cuál es? " le preguntado al sacerdote. "¿No cree que debiera decirle que la guerra ha terminado?"

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